Con mil mariposas llenaste mi corazón
al saber que estabas dentro de mi.
Con mil caricias cubrí tu cuerpo,
tu primera noche, despierto y pegadito a mi.
Ni con mil palabras podría definir
todo lo que he sentido desde que te concebí.
Eres lo más hermoso que Dios me ha podido dar...
¡Bienvenido a mi vida mi Amor!
Te amo....
