Cada vez que vengo, cada vez que voy.
Cada vez que te siento, cada vez que te soy.
En la lejanía te llevo, muy dentro de mi, mi amor.
Y no hubo un solo día, que no te nombrase, mi sol.
Recorrí tus rincones, y tus secretos conocí.
Los pensé muy míos, recelé en compartirlos,
ansié caminarte de nuevo, y recordarte por fin:
tu olor, tu sabor, tus lunares por toda tú esparcidos.
Muy crecida te hallé, limpia y atareada.
Casi tu cuerpo no reconocí, tan atrochada.
Comenzó el bullicio en mis venas,
en cuanto vi el color de tus arenas.
Eres tú, mi gran pequeña ciudad, mi Jaén amada.

Cada vez que te siento, cada vez que te soy.
En la lejanía te llevo, muy dentro de mi, mi amor.
Y no hubo un solo día, que no te nombrase, mi sol.
Recorrí tus rincones, y tus secretos conocí.
Los pensé muy míos, recelé en compartirlos,
ansié caminarte de nuevo, y recordarte por fin:
tu olor, tu sabor, tus lunares por toda tú esparcidos.
Muy crecida te hallé, limpia y atareada.
Casi tu cuerpo no reconocí, tan atrochada.
Comenzó el bullicio en mis venas,
en cuanto vi el color de tus arenas.
Eres tú, mi gran pequeña ciudad, mi Jaén amada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario